Reto Dorado | Mighty Introvert

Reto Dorado

Ha habido momentos en mi vida en los que me pongo casi obsesivo con algún tema, alguna habilidad o alguna cosa. Hay un deseo intenso, una fuerza que me jala a aprender todo sobre algo, alguien o algún lugar. Puedo pasar semanas — incluso meses — clavado en un solo tema, a puro ensayo y error.

Hay algo puro e inocente en ese nivel de curiosidad.

A veces la pierdo, casi siempre cuando me dejo distraer de más. Pero nunca se va. Nada más espera a que la alimente.

Últimamente he estado pensando en las misiones secundarias que he tomado a lo largo de mi vida. He perseguido conexiones, lugares y habilidades por pura curiosidad y fascinación. Y muchas veces me he cachado guardándolas en el cajón de las “etapas” que no llevaron a nada.

Pero no es cierto.

Hace veinte años me metí en una misión secundaria de cuatro años aprendiendo a bailar breakdance. Esa habilidad y un montón de habilidades de negocios que nunca se me ocurrió conectar hoy están haciendo el mismo trabajo, para la misma gente, al mismo tiempo. Nada de eso lo planeé. Eso sí es planeación divina.

El tiempo me ha enseñado que nada que persigas por curiosidad es tiempo perdido.

Cada misión secundaria te deja algo — exposición, familiaridad, instinto. Herramientas que cargas te des cuenta o no. Y te dejan mejor equipado para el reto que venga.

Quizá te suene conocido.

Después de suficientes búsquedas por curiosidad, te topas con un reto dorado. Los gamers le dicen jefe final. Los atletas le dicen campeonato. Los músicos le dicen obra maestra.

Lo que estoy describiendo es un momento donde te ponen a prueba. Tienes que echar mano de todas las herramientas que has acumulado — todas, al mismo tiempo. Es la única forma de salir del otro lado.

Ese sí es un momento que te define. Lo cambia todo. Ahí es donde te ganas tu siguiente nivel, y ya nunca vuelves a ser el mismo.

¿Por qué te cuento esto?

Porque quiero recordarte que sigas tu curiosidad. Junta esas herramientas que parecen aleatorias pero que en realidad son piezas de un rompecabezas que tarde o temprano vas a tener que armar. Para que cuando llegue tu momento, ya estés listo.

La otra razón es que creo que este año estoy frente a un reto dorado. Algo para lo que llevo entrenando sin darme cuenta de que estaba entrenando. Ya les contaré más cuando pueda.

Ojalá algo de esa energía se te contagie.

Así que dime — ¿qué curiosidades te están jalando últimamente? ¿Estás frente a tu propio reto dorado?

Mantente listo,
Goya