Casi todo en esta vida es prestado | Mighty Introvert

Casi todo en esta vida es prestado

Parece más fácil para unos que para otros, pero eso no es totalmente cierto, ¿verdad? Te apuesto que si te asomaras de cerca a la vida de esas personas, también las verías batallar con soltar — solo que en otras áreas de su vida.

Hay personas que terminan relaciones sin problema, pero quizás esa misma persona no puede soltar su ego o su pasado. Otros dejan los vicios de un día para otro, pero tal vez batallan para alejarse de ambientes que van en su contra.

Lo engañoso de soltar es que parece fácil. Pero la verdad es que requiere disciplina como cualquier otra habilidad. La disciplina que se necesita depende de con qué es lo que más luchas.

Soltar es como bailar — lo aprendemos practicando y poniendo atención al ritmo. Entre mejor nos ponemos, mejores canciones nos tocan.

Y por cierto, aferrarse también es una habilidad. Vas a necesitar el mismo tipo de disciplina, incomodidad, y disposición.

Entonces, ¿cómo sabemos cuándo es momento de soltar y cuándo debemos aferrarnos? 

Yo creo que la intuición hace toda la diferencia aquí — y esa se desarrolla con el tiempo y la práctica.

Aquí te va otro principio importante: Todo en esta vida es temporal. Nada se queda igual. El cambio es constante aunque no lo notemos.

Todos hemos tenido ese momento frente al espejo donde te ves impresionado o desanimado por unos centímetros que parecen haber llegado de la nada. Esa reacción de “¿Cuándo y de dónde salieron estos??” prueba mi punto.

Envejecer es un truco de magia — estamos demasiado distraídos para notar el movimiento de manos.

Como todo es temporal, significa que eventualmente vas a tener que soltar casi todo lo que hoy tienes en las manos. Eso puede causar tristeza, pero la realidad es que casi todo en esta vida es prestado.

Tu cuerpo va a cambiar. Tus hijos van a crecer. Seres queridos van a partir. Tu vida no va a ser la misma en un año, en cinco, y mucho menos en diez.

Habrá que soltar cuando cambien las temporadas.

Pero, ¿no es eso lo que hace que todo sea tan hermoso al final? ¿No es por eso que vale la pena aferrarse a ciertas cosas? 

Cosas como Dios, la familia, y los valores. Las conexiones profundas, los recuerdos, y las experiencias. Esas son las cosas dulces de la vida.

Tus tragedias, heridas, y consecuencias también vale la pena soltarlas cuando el momento sea el correcto. Eso también puede ser hermoso — después, claro, jaja.

¿Qué estás cargando que sabes que deberías soltar? ¿Qué parte de ese proceso es la que más resistes?